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Tatiana Goretti Tarot Rider para las relaciones de ahora Llamar 951 204 523

Quién soy: Tatiana, de El Palo

Me llamo Tatiana Goretti, tengo treinta años y soy de Málaga, de El Palo. Leo el tarot Rider para las relaciones de ahora: el bloqueo, el «qué somos», el que se va sin decir nada.

Me puedes llamar Tati. Bruja, no.

Gratis, por WhatsApp. Te contesto con un audio en unas horas.

Retrato de Tatiana en su habitación de El Palo, sentada con una pierna recogida, sonriendo, con el aro en la nariz y el móvil de pegatinas

La pizzería y la smorfia

Mi padre, Salvatore, llegó de Nápoles a trabajar en la cocina de un hotel de Torremolinos y en el 94 abrió una pizzería pequeña en El Palo, que sigue abierta. Mi madre, Lola, es de allí y lleva la sala. Me crié entre las mesas y la playa.

En mi casa nadie echaba las cartas. Lo más parecido era mi abuela paterna con la smorfia, el libro napolitano que convierte los sueños en números de lotería. Mi padre se reía de ella. Yo me quedé con la idea de que los sueños dicen algo, no con los números: números no doy.

Barcas de pesca varadas en la playa de El Palo al atardecer, con las casas bajas del barrio al fondo

Los diecinueve

Con diecinueve años, mi primer novio serio me bloqueó de todas partes de un día para otro, sin una conversación. Pasé semanas mirando si seguía en línea, entrando desde la cuenta de una amiga, releyendo capturas.

No lo cuento para dar pena. Lo cuento porque sé exactamente lo que es esperar un mensaje. Lo hice.

Un Rider de regalo y un grupo de Telegram

Una amiga me regaló un Rider-Waite medio en broma. Todavía lo tengo: le falta una esquina y la caja va pegada con celo.

Aprendí en un grupo de Telegram de lectoras de medio mundo. Allí una argentina, Leo, me corrigió las tiradas durante dos años. Nunca nos hemos visto en persona. Aprendí como aprende mi generación: en un chat, con gente que no conoces y con alguien que sabe más que tú.

Siete años en una tienda de móviles

En 2016 entré de dependienta en una tienda de reparación de móviles del centro, cerca de calle Carretería. En 2019 ya era la encargada. Siete años.

Ahí aprendí de verdad. Venía gente a recuperar conversaciones borradas. Gente que quería saber si se puede ver si te han bloqueado. Gente que me pedía que le desbloqueara el móvil de su pareja, y eso no lo hice nunca. Y pantallas rotas en una discusión, muchas.

Una chica vino a que le recuperara una conversación borrada. No quería la conversación: quería saber si había sido de verdad.

Casi todo lo que duele en una relación de hoy pasa por un móvil. Y lo que la gente busca en el chat casi nunca está en el chat.

Echaba las cartas en la trastienda, después de cerrar, a compañeras y a clientas que volvían. En 2019 cobré la primera.

El mostrador de una tienda de reparación de móviles, con pantallas rotas y herramientas de precisión

Solo cartas, desde 2023

En 2023 dejé la tienda. Desde entonces solo hago esto, por teléfono y por WhatsApp, desde mi habitación en un piso compartido a dos calles de la pizzería.

Una mesa plegable junto a la ventana, un pañuelo estampado para las cartas, un café con hielo casi todo el año y libretas de rayas donde apunto tu nombre de pila y tu pregunta tal como me la escribes. Y Pistacho, que es naranja y se sube a la mesa en cuanto saco la baraja.

Pistacho, el gato naranja de Tatiana, tumbado sobre la baraja boca abajo en la mesa plegable

Cómo leo

  • Primero escucho. Mándame un audio, desordenado, como te salga.
  • Leo a la otra persona: si se acuerda, qué le frena, qué quiere. No doy por cierto un hecho.
  • Separo el chat de la vida. Lo importante casi nunca está en lo que os escribís.
  • Termino con algo que puedes hacer esta semana, que casi nunca es escribirle.

Lo que creo

  • Lo que pasa en el chat no es todo lo que pasa.
  • Un bloqueo es una respuesta, aunque no sea la que quieres.
  • Nadie merece que le mires el móvil, ni tú mirar el de nadie.
  • Una relación que duele no es especial por doler.
  • Esta semana, una cosa. Siempre hay algo que puedes hacer sin esperar a que te escriban.

Al teléfono, con mi equipo

Al teléfono estamos Tatiana y mi equipo, todos los días y a cualquier hora, con la misma forma de leer. Por WhatsApp, la lectura te llega en un audio.

Lo pagas antes

951 204 523

  • 9 € 15 min
  • 15 € 30 min
  • 25 € 60 min

Precio cerrado, IVA incluido. Se paga antes de empezar, con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.

En tu factura

806 008 351

  • 0,42 € el minuto desde fijo
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Con el IVA dentro. Sin tarjeta y sin dar datos: va en tu factura de teléfono.

Todas las tarifas Lo que la gente buscaba en el chat

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Lo ordeno yo. La primera es gratis, y te contesto en unas horas.

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